Paradógico debe ser leer los pensamientos de las personas. Si te pones a pensar, en el mismo instante en que una se lamenta otra rie, otra grita, otra vive como nunca, otra muere para siempre.
Cada noche piensas que cuando abras de nuevo lo ojos harás todo lo que postergaste, le dirás tales cosas a personas que realmente te importa y otras a quienes dices no querer, pero te importan tanto como para agotar las últimas energías del día en ellas.
Cada noche lo piensas como si tuvieses la certeza que despertarás, como si supieses que tiempo es lo que te sobra. Desordenadamente juntas ideas y planificas tu vida, cada noche sin saber que el día pudo haber sido ese y no el de mañana.
Reprimes cientos de sentimientos por miedo a decirlos, ahogas tristezas por no ser débil, gritas tus dichas para que todos las sepan sin siquiera pensar que quien te acompaña puede estar ahogándose en ese momento. Vives tan rápido que olvidas esos detalles, los olvidamos, okey? todos los olvidamos.
Nada es lo suficiente bueno para los humanos, siempre deseando más de lo que tenemos hoy, siempre viendo los defectos y ocultando las virtudes. Tal vez no queremos sentirnos lo suficiente buenos o malos, nos gusta la intranquilidad, encontrarnos en el límite y así poder decirnos: mañana seré más bueno, mañana seré peor que aquel... y hoy? cómo fui hoy?
De pronto, imaginate por un segundo cómo sería el mundo sin tí. Cuánto de aquel mundo que te vio crecer ha crecido gracias a ti y tu no te has dado cuenta. Sí, es la verdad. No hay persona q sólo destruya, así como no hay quien sea un perfecto constructor.
Cada uno es su propio ángel y el de quienes ama, cada uno ayuda a su forma y cada uno lucha por cuidar sus propias alas... que nadie se las corte, aunque a veces corte las de su vecino...
1... 2... 5... 6 segundos nada más? tic tac tic tac. el reloj marca el fin del día, el comienzo de otro. Ahí vas de nuevo, y ninguna palabra que diga cambiará esto... o si ?
sábado, 5 de enero de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
